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EL SENDERISMO

El Valle de Boí dispone de numerosos caminos de media y alta montaña, hemos hecho una selección de 2 itinerarios ubicados dentro del Parque nacional y en su zona periférica y de todos los caminos tradicionales del Valle.

Caminar por el Valle de Boí es mucho más que gozar del paisaje, es caminar por la historia, retroceder en el tiempo y revivir una parte de la forma de vida de nuestros  antepasados, de cuando los coches no eran más que una idea de futuro y se tenían que hacer largos caminos a pie para ir a vender animales a la feria o incluso para ir a festejar.

Los caminos tradicionales son, entonces, caminos por donde hombres y animales se han desplazado durante muchos maños de un pueblo a otro. Recuperar estos caminos quiere decir, sobretodo, pasear, gozar del paisaje, de la fauna y la flora, pero también de las paredes de piedra seca, márgenes y los empedrados que, con tanta paciencia fueron colocados y que nos permiten, siglos más tarde, seguir los pasos de nuestros antepasados.

RUTA DE LA NUTRIA

RUTA DE LA NUTRIA: HACIA LLEBRETA Y AIGÜESTORTES

  • Itinerario:  palanca de La Molina-Estany de Llebreta-Planell d’Aigüestortes
  • Acceso: desde Boí por la carretera de Caldes (L-500) hasta el aparcamiento de La Molina.
  • Duración del recorrido: 1 hora y 45 minutos
  • Dificultad: baja, itinerario de prolongado ascenso que transcurre por caminos bien conservados y señalizados al lado del río Sant Nicolau.
  • Época recomendada: de mayo a noviembre.
  • Observaciones: es un recorrido muy pedagógico por el “mundo de los glaciares cuaternarios” y permite obtener una buena visión del piso montano del Parque


   
Descripción general

La ruta se inicia al lado de la Caseta del Parque por la ribera izquierda del río. Conocido tradicionalmente como el camino del pago el itinerario remonta río arriba hasta llegar a la Palanca del Pey (puentecito de hormigón) donde tendremos dos opciones: continuar por la umbría o cruzarla hacia la solana. Si escogemos esta última opción pasaremos al lado de la Ermita del Sant Nicolau, poco antes de volver a unirse los dos caminos. Desde aquí el camino continua remontando el valle, dejando atrás el Estany de la Llebreta y la cascada del Sant Esperit para llegar finalmente a la caseta-cobijo de Aigüestortes.

Puntos interesantes

Riu Sant Nicolau:
modela a su paso paisajes muy variados. Sus aguas descienden consecutivamente por materiales graníticos, calcáreos y pizarrosos, y permiten el desarrollo de ecosistemas acuáticos de gran diversidad. Siguiéndole aguas arriba, la nutria penetra en el Parque en determinadas épocas del año.

Estany de Llebreta: originado después de las glaciaciones por un corrimiento de tierras de la orilla izquierda. Presenta una flora acuática muy rica y es un buen hábitat para diversas especies de pájaros acuáticos y de anfibios. En la umbría se desarrolla uno de los mejores bosques mixtos de caducifolios y coníferas del parque. En la solana encontrareis la ermita de Sant Nicolau rodeada de pastizales y bojedales.

Cascada de Sant Esperit: magnífico ejemplo geomorfológico de la acción de las aguas sobre el lecho rocoso que da lugar a un perfil del río escalonado, formando diversas pozas llamadas “marmitas de gigante”. Hay un mirador con barandas de madera para contemplar y fotografiar con tranquilidad la espectacularidad del salto de agua.

Mirador de Sant Esperit: punto panorámico situado encima de una roca aborregada, a 5 minutos de la caseta.-cobijo de Aigüestortes. Y que nos permite contemplar a vista de pájaro prácticamente toda la ruta de la Nutria.

Planell d’Aiguestortes: surcado por mil brazos del río que pierde aquí su fuerza salvaje para volverse dulce y encalmado. Rodeado de pastizales y bosques de pino negro y cerrado a la vez por altas montañas, da lugar a uno de los paisajes con más renombre de los Pirineos.

  • Itinerario: presa de Cavallers – Planell de Riumalo – Estany Negre
  • Acceso: desde Boí por la carretera de Caldes (L-500) hasta el aparcamiento de Cavallers.
  • Duración: 2 horas y 15 minutos
  • Dificultad: moderada, sendero bien marcado
  • Desnivel: 350 metros (1.780 – 2.130)
  • Época recomendada: de junio a octubre
  • Observaciones: debe tenerse mucha precaución con los cambios súbitos de meteorología. Encima del Estany Negre está el refugio Ventosa i Calvell, con servicios de comida y alojamiento durante los meses de más afluencia de visitantes.

Descripción general

El camino nos conduce hacia la cuenca alta de la ribera de Caldes. Los rebaños que van a pastar a las praderas de la Vall d’Aran utilizan también esta ruta para cruzar por el Port de Caldes hacia Colomers. Una vez avistamos las aguas de Cavallers, un camino bien trazado va bordeando el embalse, que según la época del año ofrece una imagen más o menos bella. Cuando llegamos a la cola del embalse, se inicia una ligera subida hasta llegar al Planell de Riumalo. Después viene el trayecto con más desnivel: las Llastres de la Morta. Zigzagueando entre las rocas pulidas por el hielo veremos finalmente el Estany Negre, hundido, justo dejado de nosotros.

Puntos interesantes
Embalse de Cavallers: extraodinariamente encajado entre altas paredes de granito, da una visión de rudeza muy propia de la alta montaña granítica. Más que bosques, hay pequeños grupos de árboles colgados entre el roquedal, y los pastizales son solo retales que tapizan las grietas de las rocas que afloran aquí y allá.
Cascada de Riumalo: espectacular salto de agua de más de 20 metros de altura, por donde baja veloz la Noguera de Tor, que queda un poco escondido hacia la izquierda de nuestro itinerario.
Planell de Riumalo: extensa superficie de colmatación donde podremos disfrutar de la observación de la marmota.
Llastres de la Morta: conjunto rocoso con espectaculares superficies de pulimento glacial con numerosos saltos de agua y humedales de montaña.
Estany Negre: este lago de 35 metros de profundidad y de aguas oscuras, es una clara muestra del poder erosivo del hielo. Es un buen punto para iniciar otras excursiones hacia la Vall de Colieto o para alcanzar la cumbre del Montardo. La vista sobre el macizo de Bessiberri magnifica el carácter alpino del Parque.